Lali: Señora, me ha dicho Emilia que quería agua fresca. -Sonríe-
Julia: Sí, déjala ahí. -Señalando una mesa justo a su lado- Lali te presento al hombre de la casa. -Señalando al hombre sentado frente a él-. Peter.
Capítulo 11
Lali: -Se da la vuelta y sonríe mirándolo en cuanto lo ve- Peter.
Julia: ¿Qué maneras son esas?
Peter: -Serio- No seas insolente muchacha. -Lali lo mira sorprendida- Si no conoces modales no podrás trabajar en la casa.
Lali: ¿yo? pero, traje la bolsa y... -Miraba sin entender-
Peter: -Sin mirarla- Ya me dijo la señora que devolviste algo que perdí. No es para darle tanta importancia ser honrada.
-La mira- La honradez se le supone a un siervo.
Lali: -Se queda sorprendida-
Julia: Muy bien dicho querido. Y venga niña que te has quedado boba, sirve y haz tus tareas.
Peter: ¿Estás sorda muchacha? -Al ver que seguía sin moverse del sitio- Sirve a la señora. Espabila.
Lali: -Da un brinco y se pone a servir-
Julia: Lali parecías más despierta.
Peter: -Miraba hacia otro lado con mirada triste y ceño fruncido-
Julia: A pesar del afecto que le tengo a tu tía o te esfuerzas o no me quedará otra que despedirte.
Lali: No señora no me eche. Le juro que me aplicaré.
Julia: No soy de dar muchas oportunidades. O te esmeras o te verás en la calle.
Lali: ¿Desea algo más señora? -Peter seguía mirando hacia un lado-. -Mira a Peter- ¿Señor? -Dice entristecida-
Peter: Retírate -Dice sin mirarla y Lali vuelve hacia dentro-
Lali vuelve a la cocina y se pone a picar verduras pero no puede seguir ya que se pone a recordar con lágrimas la escena anterior en el jardín.
Emilia: ¿Me estás escuchando? Y ten cuidado con ese cuchillo que se te va la mano y te haces un buen rajón.
Lali: Sería la primera vez.
Emilia: Siempre hay una primera vez para todo en esta vida. -Se queda mirándola-. Chiquilla que mudez. No me haces caso ni a la de tres.
Lali: Me han contratado para trabajar.
Emilia: Sí pero una cosa es trabajar y otra cosa es estar como un en misa. -Gira la mesa y se pone frente a ella quien estaba sentada picando y se sienta en una silla- A ver, ¿no tienes nada que preguntar?
Lali: ¿Lo echo a la cacerola? -Dice con las verduras en un cuenco y levantandose evitando que viera su cara-
Emilia: Chiquilla - Dice levantándose y agarrando su cara por la barbilla- ¿Qué son esas lágrimas?
Lali: De la cebolla -Dice apartando su rostro de su mano y dejando el plato de verduras en la mesa y volviéndose para otro lado-
Emilia: Tú a mí no me la das -Dice agarrándola del brazo- A ti te pasa algo. Es porque hay demasiada faena ¿verdad? ¿o es que te incomoda mi chachara? -Dice al ver que seguía de espaldas hacia ella- Porque si es así tú me dices se acabó y .. -Lali se gira y la calla diciendo-
Lali: No es por ti Emilia, no te preocupes. -Mira hacia otro lado-
Emilia: ¿Entonces por qué es? Es porque echas en falta a tu familia ¿verdad?
Lali: No. Sí, pero no hasta el punto de las lágrimas. -Dice sin haber parado de llorar-
Emilia: Pues tú dirás.
Lali: -La mira y piensa decirselo pero acaba sin decírselo- No es nada. -Dice limpiándose las lágrimas que caían-. Sigamos con la cena que la señora querrá cenar a su hora. ¿Qué hago con las verduras?
Emilia: Dejarlo aquí y soltarlo todo como es de ley. -Dice quitándole el plato y poniéndolo de nuevo en la mesa- Te sentirás mejor.
Lali: ¿Y tú no ves que me agobias? Me dirás lo que tengo que hacer con la verdura ¿o no?
Emilia: Déjalo, yo me ocupo. Tú ve al gallinero a por huevos. -Lali sale de la cocina-

que estupido peter, por que lo hiso.
ResponderEliminarpobre lalu, llore con ella.
quiero leer mas