miércoles, 8 de abril de 2015

Secretos Del Pueblo Cap 31, 32, 33

Lali: -Sonriendo- ¡chitón! y no me hagas hablar de más.
Emilia: ¡Ay brivona!
Julia: ¿A qué viene tanta chachara?

Capítulo 31
Emilia: Señora, limpiar, que nos pone de un humor que pa' qué.
Lali: En media hora tendrá su despacho disponible doña Julia.
Julia: Más os vale. -Sale del despacho-
Horas más tarde Lali sale al patio con una mochila y Peter y Salvador se encuentran hablando sobre la nueva montadura para su caballo.
Lali: Disculpe señor. Le he preparado la comida para que se la lleve al monte.
Peter: Ya he cogido algo de la cocina.
Lali: El día es largo, le vendrá bien.
Peter se acerca a Lali para coger la mochila.
Lali: -Susurra- Ten cuidado.
Peter coge la mochila y sale junto a Salvador.
A la tarde siguiente Salvador vuelve tras la montura diaria, Peter ha tenido un accidente y tras ser visto por un médico Salvador se dirige hacia la cocina.
Lali: ¿Es grave lo que tiene?
Salvador: Según me acaba de confirmar el médico podría serlo. Si no cura bien la herida se avanzará a una enfermedad.
Emilia: La cosa se complica.
Salvador: Un poco sí, hay que asegurarse de que la fiebre no le suba en las próximas 24 horas y después el médico valorará si se le traslada a un hospital.
Lali: -Nerviosa- ¿Y por qué no lo trasladan ya? Digo yo que será mejor que lo atiendan allí ¿no? -Dijo para no sonar tan preocupada-
Salvador: Y yo que sé muchacha, la señora así lo ha decidido y el doctor no ha puesto inconveniente.
Emilia: Lo que no me entra a mí en la cabeza es por qué la señora quiere encargarse de todo. Lali y yo podríamos echar una mano digo yo.
Lali: ¿Ella sabe que estamos dispuestas?
Salvador: Lo sabe y no quiere oír ni palabra. Si ni siquiera a mí me ha dejado meter baza. 
Emilia: Tela lo que le cuesta compartir al muchacho. Parece su perro faldero.
Salvador: Y más si está herido. Ya sabéis cómo es. Todo lo que tiene que ver con el señor se lo toma muy enserio.
Lali no puede más y poco a poco se dirige hacia la silla se apoya en ella y acaba sentándose.
Salvador: Niña -Dice poniéndose de cara a ella- Te has quedado como la cal. ¿Tanto te importa el estado del señor?

Capítulo 32
Emilia: Ni un poco Salvador, es sólo que esta muchacha es impresionante. Tranquilo que ya mismo se le pasa.
Salvador: Pues que sea rápido. La señora no quiere problemas en el servicio. -Sale de allí-
Lali: Gracias.
Emilia: Las que tú tienes, pajarilla.
-Poco a poco siguen haciendo sus labores, al llegar la noche Lali se dirige a la habitación de Peter donde éste se encuentra en la cama vendado a cuidados de Doña Julia-
Lali: Disculpe.
Doña Julia: ¿Pero qué diantres haces? ¿No te ha dicho Emilia que no quiero a nadie aquí?
Lali: Lo sé señora, sé que no necesita que atendamos al señorito, yo venía a preguntarle a usted si...
Doña Julia: ¿A mí? -Dice cortándola-
Lali: Sí, se me ocurrió que quizá precisara usted algo. Lleva muchas horas atendiéndolo. -Pausa- Entiendo, no les importuno mas. -Dice tras ver que Doña Julia no contestaba y empieza a caminar en direccion a la puerta-
Doña Julia: Eh Lali. Puedes quedarte. Pensándolo mejor quizá sí que necesite a alguien que me ayude con los cuidados de Peter.
Peter: Señora puedo valerme por mí mismo, no estoy lisiado. Dígale que se vaya.
Doña Julia: Peter lo queramos o no esto es.. -Pero se detiene ya que Peter había intentado levantarse y se vino hacia delante a los brazos de Julia- ¡Lali ayúdame!. -Entre las dos lo vuelven a recostar en la cama-
Lali: ¿Qué tiene? -Al ver que Peter no reaccionaba-
Doña Julia: La fiebre -Dice poniendo su mano en la frente de Peter- le está subiendo.

Capítulo 33
Un rato más tarde Peter volvió en sí y le toman la temperatura.
Doña Julia: Tenía razón le ha subido la fiebre. Pero gracias a Dios tan sólo unas pocas décimas.
Peter: ¿Qué le dije? Que no debía preocuparse tanto. 
Doña Julia: Pues claro que me preocupo. El doctor dijo que hasta las 24 horas no ibamos a saber si la infección puede agravarse.
Peter: Y no se agravará.
Doña Julia: Testarudo. Tú que sabrás.
Peter: Señora, yo nunca ví ningún médico. Agua de limón para las tripas y agua ardiente para las heridas. Esa era toda la cura que había en el bosque. No van a poder conmigo unas fiebres.
Doña Julia: Torres más altas han caído y no descansaré hasta que haya transcurrido ese tiempo y me preocuparé lo que me venga en gana, faltaría más.
Peter: Pero le vendría bien cenar algo e irse a acostar.
Doña Julia: De eso nada, así que vete haciendo a la idea de que ni Lali ni yo nos moveremos de tu lado hasta que yo me quede tranquila y eso será mañana no antes.
Peter: ¿Así es que van a pasar las dos la noche en vela?
Doña Julia: Exactamente. Traete unas mantas para nosotras Lali y dile a Emilia que prepara unos... bocadillos, servirán.
Lali: -Sonríe- Sí, señor.
Doña Julia: Vamos a tenerte vigilado en todo momento.
Peter: Pues mejor será también que se traiga una baraja para entretenernos porque yo tampoco pienso dormir.
Doña Julia: No digas bobadas. No sale ahora con que quiere jugar a las cartas..
Peter: -Ríe-.
Doña Julia: Vamos, las mantas Lali. -Al ver que seguía allí parada-.
Al día siguiente Lali y Julia empiezan a despertarse. Doña Julia se levanta y toca la frente de Peter aún dormido.

SE ACABARON LAS VACACIONES DE PASCUAS UUH!!, PERO BUENO YA ESTOY POR AQUÍ. OS DEJO ESTOS CAPÍTULOS DOS CAPÍTULOS MÁS Y BESO LALITER! :D WIIII ESPERO QUE OS GUSTE. BESOS